21.3.07

Tu voz en la ciudad


Encontré tu voz
pegada a la pared
mientras compartía mis pasos
con la tierra.

Arriba en el cielo
se reía una estrella,
abajo la luz
caminaba desnuda.

Acurruque mi mirada
en el tendero de orines urbanos;
un perro ladró sus penas
que no eran tantas;
yo cogí mi vista
y le dí la espalda.

Tu voz está en campaña
en esta ciudad de quejas.

Yo he quemado
todos mis discursos;
me declaro abstencionista.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

17.3.07

Tú y yo


Barbra Streisand & Kris Kristofferson in A Star is Born

Tú y yo conocimos bien
nuestras formas idílicas,
violentas, enamoradas.

Supimos bien
adaptar a nuestra causa
la furia, la rebeldía,
el otoño, la nostalgia.
El eterno impulso
de nuestros fuegos.

Supimos bien
vaciarnos
uno en el otro,
y entregarnos pacientes,
cansados, libres,
aunque esclavos de nosotros.

Estuvimos tibios,
en los fríos del silencio.
Fuimos uno.

Vivimos nuestros sueños
cálidos,
lúgubres
y aun aquellos,
que no logramos distinguir
fueron nuestros,
muy nuestros.

Tú y yo conocimos bien 
nuestro reflejo.
Sedientos, ansiosos
e hipotéticos
le contemplamos.

Supimos bien
encontrarnos mutuamente,
sin prejuicios
y sin los voltajes
del temor que avecinaba.

Estuvimos constantes,
a pesar de las variables de la vida,
y aún en nuestra piel,
o alma física,
fuimos siempre como uno.

Fuimos hijos del viento;
nos amamos como eternos,
ahora
estamos lejanos.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

16.3.07

Caída libre


Fotografía de Norbert Guthier


Decirlo así es simple:
tomas impulso,
cierras los ojos
y te dejas caer.

En la euforia, habrás perdido
alguna palabra,
la más importante quizá,
y entonces
todo ese equipaje
no te servirá de nada.
Sin esa palabra
lo demás es cotidiano.

Decirlo así es muy sencillo:
sientes el viento,
abres los ojos
y estás cayendo.

Habrás pensado en la maniobra:
regresar,
voltear la página,
convertir toda esa gravedad
en desesperación,
explotar en granizo y arena,
o en fuego.
Diluir en tus venas
esos instintos erógenos
que te han llevado hasta ahí,
hasta ese punto.

Decirlo así es muy simple,
hasta simpático.

Cierras los ojos
y te dejas caer.

Todo ese absceso cósmico
se habrá ido contigo
pero habrás perdido esa palabra,
la más retórica,
la más sincera,
la que tiene alas.

Decirlo así es vital:
abres tus ojos vacíos
al vacío,
a la nada,
inmolas tus ánimos
mientras prosigues
en caída libre hasta su cuerpo.

David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

15.3.07

Es otra cosa

Jane Birkin.



Me puedo quedar así
dormido,
sin miedo a caer
o que se me caigan
las palabras.

Tomarme un descanso
en esta huída discreta
mientras los segundos
pasan
y pasan.

Quizás al volver
de esta excursión acústica
decida comprender
este silogismo
de ser, estar
y formar parte
de alguna cosa
por ecléctica que sea.

Me puedo quedar así
desnudo,
descalzo,
hambriento,
como en la favela cósmica
de mis sueños
y robarle aliento al tiempo,
tiras de luz al día,
espacio a la apatía,
mientras converso
con el inconverso espectro
del silencio.

Decir cualquier cosa
me parecería lo más exacto,
lo más decente,
lo más profundo.

En este instante soberano
nada que no seas tú me interesa.

Copular las ideas no es fácil,
hay que pedir permiso
al alma.

Me puedo quedar así
dormido,
ignorante de mi contrato,
descuidar esa cláusula
ilegible e inexacta
donde está prohibido el reposo;
clausurar sin aviso
la última escena,
la que quedo manuscrita
e iniciarla de nuevo 
precisamente
donde veo tus ojos.

Porque no es fácil eso
de ser certero en lo que digo.
Las palabras son violentas,
sediciosas y rebeldes.

Pero verte toda;
gozarte toda;
sentirte toda...
eso,
eso es otra cosa.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente


13.3.07

Te busco


Te busco
en los rincones perdidos
del espacio en desolación;
sigo tu huella,
insaciable
como un sabueso
fiel a tu aroma.

Por los siglos
en el laberinto del tiempo
te voy buscando
sin reparo,
a ciegas, con mi instinto
y la ansiedad que me arrebata,
voy buscándote en las sombras,
en los cantos
que se pierden a lo lejos,
en las risas instantaneas
que luego se disipan
y se van.

En cada rincón
y en cada poro de la vida,
sin remedio,
sin reparo ni salida,
voy buscándote siempre
aun en mi corazón.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

Reinventame


Reinventame
en este espacio aglomerado
como un trazo
en el papel infinito
de tu imaginación desnuda.

Describe nuevamente
la ecuación de mi destino;
hazme tangente a la eternidad
sin soledad,
a la lujuria pasiva
de los sueños.

Hazme un sol
y dejame florecer
en el universo.

Hazme renacer
en una explosión
o en un diluvio de poemas.

Forma mis átomos eclécticos
con una nueva sinfonía.

Desnudame,
y visteme de inocencia.

Reinventame,
hazme un nuevo día,
un comienzo,
una esperanza.
borra las huellas del error
y el caos
y hazme florecer
como un sol en el universo.

David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

7.3.07

Sin causa alguna


Cualquiera que sea la causa,
por mayúscula que sea,
mi encierro seguirá siendo el mismo.

Acabaré de escribir,
de una vez por todas,
las palabras que faltan
para mi enunciado,
para mi causa,

¡mi propia causa!

Cualquiera que sea el motivo,
sin más maneras ni formas,
seguiré siendo incomodado
por esa voz dialéctica e incoherente
que gotea constantemente
entre las grietas añejas
de mi torpe imaginación.

Cualquiera que sea la excusa,
por la que en algún momento improvisado
aparezcas,
te voltees y me mires,
yo seguiré aquí,
encerrado y furioso,
dictando al viento mil palabras,
mil canciones,
mil veces mis revoluciones;
secuestrado por mi orgullo,
atado bruscamente al silencio
de pies a cabeza,
condenado a la espera inmediata de ti,
sin conocer causa alguna.

David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente 

3.3.07

Me basta y sobra


Me basta y sobra con mirate,
contemplarte,
acercarme a tu infinito.
Rosarte con mi vista desnuda,
alada,
rebelde...

Me basta y sobra con decir
tu nombre,
acorazado de delirio,
y rasgar mis ganas
en silencio
mientras doblego la palabra.

Me basta y sobra con poblarte
con mis versos,
con mis manos.
Rociar mi carne en tu carne
como lluvia matinal,
cavar tu vientre
con la espada de mi deseo,
sufrir,
sufrir tus ojos lejanos,
tardíos...

Me basta y sobra tu boca,
mi estandarte,
para librarme del exilio,
escapar en un verso
y dormir ileso
del delirio.

David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

Esfuerzo tres


Después de la hora
precisa,
acostumbrada,
decides posar
tu cuerpo
en mi mirada
y paseas voluble
tus alas en el viento.

Después de la hora,
citas mis ojos a tu forma,
al borde fino de tu falda
que gravita lentamente
sobre la lujuria
y deslizas esas brasas
de ojos tuyos
tan profundos
en mis ansias sinceras
de ti.

Después de la hora
en que dejaste de ser
lirio,
decides mostrarme
en secreto
el exquisito sabor
de tu frescura.
Te posas así
libre,
pura,
esbelta,
como gozando el viento
en tu pelo
y gozando saber
que tu esfuerzo
profano
logró dejarme
sin aliento.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

Errores cotidianos


Puedo estar equivocado
cuando a pesar
de todo este desconcierto
sonrío. 

Puedo estar equivocado
cuando solo
en esta búsqueda infinita
persisto.

Puedo estar equivocado
cuando furioso
aprieto el gatillo
y rompo el silencio
con tu nombre;
cuando aún
después de mi hecatombe
renazco inquieto
en palabras
febas e inflamables.

Puedo estar equivocado
cuando te pienso
ahí
justo detrás de mis suspiros
y te siento
palpitar,
respirar eufórica
entre mis palabras.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

2.3.07

Imaginacion sin esfuerzo



Imagina esta fiera pasión mía 
desbocarse sin tregua,
precipitadamente y sin control
a las sabanas tiernas
de tu forma desnuda y abismal.

Imagina este punto total de equinoccio
devenir,
transformarse,
explotar en tu vientre,
mutar su forma opaca y confusa
en luz.

Imagina mis manos
poblando tu luna,
galopando en tu nieve,
rindiéndose a explorar tus cuevas
y mi boca sufriendo lentamente
tu veneno,
haciéndome tu presa.

Imagina tu cuerpo
consumido por mi sombra,
cubierto entero
por el mar de mi deseo,
poblado de mi carne,
sitiado por estos brazos
que a penas descansen
volverán a asediar
tus líricas murallas.



David E. Alvarado 
El Salvador 
©2007 DEARmente

1.3.07

Lluvia




Cierro la ventana.
La brisa se cuela jocosa por la casa.
Bebo mi insomnio en el sofá
junto a mis notas
y me dejo impresionar
por el estruendo infantil
de un relámpago.

Reviso mis notas.
Mis cálculos longevos
y temáticos siguen igual,
en espera de ser liberados
algún día cercano.

Cierro mis ojos
y escucho la lluvia pasear coqueta 
por los tejados.

Aún no acabo esta taza de sueño.
Aún me queda el eco del cansancio
y este segundo sempiterno para sentirme vivo.

La lluvia se deshoja;
se desnuda frente a mi,
y vuelvo a errar
conscientemente
en mi ecuación
para tener la escusa
de ahogar mis ojos
en este aguacero.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente