29.1.09

Poema Alado


Fotograma de Der Himmel Über Berlin de Win Wender, 1987
(Cielo sobre Berlín, Wings of desire o Las alas del deseo)


Inmóvil.

La misma ciudad, el mismo escondite;
la misma bruma envolviéndolo todo
en sus pliegos azules y nostálgicos.

La vista sólo me alcanza para distinguir
un par de luciérnagas de neón incandescente
que vuelan a través del esmog irreversible.

Te pienso,
y siento frío.

Intento estirar mis alas con el impulso del viento,
sin lograrlo.

Nada es más profano en este instante:
pensarte,
con el estómago vacío.

A pesar de todo,
soy absurdamente mortal.

La luz, desnuda,
sangra por las calles sin nombre.

El eco de mis coplas aún rebota
en las paredes que se esconden
de los orines del ángel niño,
o del niño pobre.

Supongo que después de un tiempo
me habré acostumbrado a esta distancia.

Desde aquí,
las cosas parecen tan imperceptibles
que me angustia pensarme solo
en esta ciudad impronunciable.

Todo pasa tan deprisa.
Todo pasa.

Mis alas ignoran ciertas circunstancias.

Estando aquí, tan solo,
alguien podría confundirme con un ángel
o suponer, sin evidencia,
que aún te espero.

Pero nada resulta,
ni siquiera el antojo de otros cuerpos.

Mis alas parecen estar dormidas,
o muertas.

Espero.

La misma ciudad, el mismo laberinto,
el mismo pensamiento.

Estoy escondido de mis consecuencias,
suspendido en el silencio de un tejado,
acorralado por los ojos de la luna.

¿Cuántos días, horas y segundos han pasado?
¿Cuánto tiempo?

En la próxima estación
voy a evitar a toda costa
tropezar con tu recuerdo.

Mis alas se quejan.

Cierro mis ojos.
Respiro tan profundo como puedo
hasta alcanzar un leve soplo de vida.

Mi espíritu fecunda palabras nuevas.

Entonces,
consciente de lo que puedo y lo que no
me dejo caer como lágrima al vacío,
otra vez.

Alguien allá abajo advierte mis razones.
Escucho al perro cazador alzar su protesta.

Yo, intento una vez más, abrir mis alas
que se han quedado mudas,
y espero
que me salven,
una vez más,
de todas mis imprecisiones,
mientras caigo en mi intento
de olvidarte.


David E. Alvarado
El Salvador
®2009 DEARmente

20.1.09

A mi guitarra


... it's the guitar man.


Te has quedado dormida,
esperando mi regreso.

Si hay algo que no soporto
es verte abandonada en el silencio.

Te tomo por la cintura desnuda,
manoseo tus bordes entusiasmados.

Vas dejando que pase
lo que usualmente pasa
cuando estamos juntos.

Nadie conoce tu cuerpo
como éstas manos
que nunca se cansan de tocarte.

No lo niego,
hacemos buena pareja.

Toquemos esta noche,
esa canción con la que ambos olvidamos
que somos sólo amigos.

Hagamos que se desnude el silencio
y nos muestre su mejor forma:
la de una canción enamorada.

Sujetado a tus cuerdas,
soy más de lo que puedo ser
a cualquier hora del día.


David E. Alvarado
El Salvador
®2009 DEARmente

16.1.09

Silencio



No
me nombres;

no hace falta
romper el silencio
con tanta disonancia.

La palabras son escasas,
no las desperdicies.



David E. Alvarado
dear1979©Todos los derechos reservados

15.1.09

Frente al espejo del agua





Sentado frente al espejo del agua que camina
culmino algunas palabras.

No es posible escapar de este escenario.

No es posible guardar la calma,
cerrar los ojos,
apagar los latidos.

Tanta luz sólo cabe en la distancia,
en el cielo taciturno
o en las voces misteriosas de las hadas.

Asumo mi posición
de espectador improvisado.

La daga fina y silenciosa del crepúsculo
hiere mis ojos hasta sangrarlos.

Presiento la nostalgia.

Tomo el último rayo de sol
y me embriago con su vino.

Soy un borracho que bebe
la luz del sol al atardecer,

sentado,

frente al espejo del agua que camina,

mientras te pienso.

David E. Alvarado
dear1979©Todos los derechos reservados

14.1.09

Despierto



Ven, y despiértame cada vez que el sol,
gigante enmascarado de luz,

asoma por el lado somnoliento de mi horizonte.

Ya sabes que me cuesta dormir
sin haber concebido una palabra subversiva.

Ya sabes que no puedo cerrar mis ojos
sin haber roto el silencio con tu nombre.

Por eso, a pesar de lo afable y placentero
que puede parecer mi lecho,

prefiero seguir despierto hasta encontrar
una palabra que no tenga oxidación,

una palabra que en sí misma
sea más fuerte que un poema.

Entonces, prefiero quedarme despierto,
condenado a esta morfogénesis de versos
que sólo culmina en la noche
mientras te pienso.

Mañana tendré el tiempo necesario
para abrir mis ojos al sol,

gigante enmascarado de luz,

justo cuando decidas venir a despertarme.

©2009 David Alvarado.

8.1.09

Silencios

Me incomoda la idea de encontrarte
en esta reunión de silencios apócrifos.

Pero no estás,
o estás demasiado lejos.

O quizás, estás en todas partes.

David E. Alvarado
dear1979
©Todos los derechos reservados

5.1.09

Reloj



La agujas del reloj sólo saben acentuar
el desequilibrio de mis alucinaciones.

Estoy completamente advertido.

La nada es más profunda de lo que solía ser.

Tu voz me hace reaccionar al inverso.

Tanto encierro y silencio
sólo producen consecuencias...

Hubo un tiempo en el que mis ojos
presentían la distancia,
tal y como ahora presiento el abandono.

Hubo un tiempo en el que mi labios
presentían tu piel,
tal y como ahora saborean tu ausencia.

Debo cambiar la brújula,
o la estrella que me guía en el horizonte.

Debo cambiar algunas quejas.

Debo cambiar.

Las agujas del reloj sólo saben acentuar
la espera.

El tiempo pasa...

David E. Alvarado
dear1979
©Todos los derechos reservados