27.9.07

Inevitable

 


Sencillamente
no lo entiendo.
Has logrado convencer a todos
que no me amas
y aún sigues intentando
convencerte a ti misma.

Es un poco confuso creer
que puedes tapizar mi nombre
de silencio
cuando a pesar del tiempo
no has dejado de nombrarlo.

Sencillamente
no te entiendo
cuando a solas
buscas mi tormenta,
mi locura,
mi palabra,
y lloras tanto,
pero tanto,
que te ahogas en ti misma
por que te confunde
mi canto.

Sencillamente
no me importa
si después de tanto tiempo
te han poblado otras miradas,
si después de tantas guerras
no me ha quedado nada
que pueda reclamar,
al fin y al cabo
voy a ser siempre
para ti
ese pequeño recuerdo
inevitable.


David E. Alvarado
El Salvador
©2007 DEARmente

23.9.07

Segunda anáfora



Deje abierta la ventana porque sabía
que nunca volverías...


Siempre que intento
dejar de buscarte,
te encuentro
cruzándote en mi camino, y,
por un momento,
mi intento no progresa, regresa,
se vuelve sobre sí mismo;
y me asombra saber que,
aunque dejo de buscarte,
sigo encontrándote
siempre en mi camino.

No sé si culparte, o culparme,
por sentir esta culpa
de no evitarte,
por esforzarme tanto
en no cambiar nada,
por olvidar mi promesa de evadirte
con estas ganas de buscarte.

Siempre que intento
estar en ninguna parte,
descubro que en ningún lado
siempre me encuentro contigo;
y te culpo por culparme
de ese acierto ocurrente
de estar perdiendo mi tiempo
perdiéndome tanto
sin lograr no encontrarte,
entonces descubro que ya antes
me había encontrado contigo,
aun deseando
no haberte encontrado tanto.
David E. Alvarado
© 2007 Todos los derechos reservados

14.9.07

No te culpo

— después de tanto tiempo
te sigo encontrando despierta —

No te culpo,
a veces ni yo mismo
entiendo tanto encierro,
tanta culpa,
tantas ganas...

Y te entiendo
cuando cortas las palabras
por el mismo lado
y las cuelgas en la ventana
de tu silencio
esperando siempre
que regrese mi mirada.

No te culpo
porque a veces ni yo mismo
me detengo
y aunque intento no volver
a decir que no fue cierto,
reincido siempre
en la misma excusa,
en la misma carne,
en el mismo cuerpo.

Quisiera que no me encontraras
detrás de tanta excusa.

Quisiera sólo ser
una palabra sincera,
una palabra certera
y encontrarte nuevamente
aquí,
en este espacio,
sin culparnos mutuamente
de no estar juntos
el uno en el otro.

1.9.07

Algunas gotas sobre ti


— y después de ver tu foto
no pude dejar de verte —

He dejado caer como gotas
algunos de mis deseos
sobre tu piel
que amanece frecuentemente
en mis pupilas.

He dejado algunas hojas
cubrir mi desobediencia
al insistir por todos los medios
en verte
y sentir esa explosión cardíaca
volcarse en mi interior.

Refreno mi lengua
para no gustar
de tu sonrisa
que apenas despunta
ilumina mis ganas
y me seduce a decir
gritando
tu nombre.

He decidido
poblar mi carne
con tus guerras
y dejar que los silencios
que hay entre nosotros
terminen desnudando
lo más sincero que hay en ti
y la más franco
que pueden llegar a ser mis manos.

He dejado caer como gotas
algunos de mis pensamientos
más absurdos
acerca de tu boca
y pienso que con besarla
no sería suficiente,
no sería nunca suficiente.

Y mientras estoy lloviendo
sobre ti,
he decidido
poblar mis ganas
con el simple sonido
de tu nombre,
para no tener mañana
que abrir mis ojos
si no simplemente
guardarte en mi memoria.